
Sensaciones fotográficas
¿Tiene el celular más moderno o mini cámaras
digitales? ¿Alguna vez ha pensado que nunca como ahora
en la historia se ha vuelto tan fácil tomar una fotografía?
¿No?; no importa. Muchos ven a las fotos como una manera
de recopilar recuerdos de nuestro presente siempre continuo,
mientras otros se acercan a ellas por razones distintas y más
personales.
Piensen en los fotógrafos de bodas, primeras
comuniones, quince años, desfiles, etc. La mayoría tiene
sus buenas décadas, son directos como el mejor vendedor
de ropa, toman la foto sin dudarlo una vez que el cliente dice
sí; nada de ángulos raros o acomodarse mucho,
retrato sencillo y rápido. Algunos tienen cámaras
de última tecnología y otros utilizan clásicos -;y
buenos- modelos de 35 milímetros. Y los que toman instantáneas
son casi un género aparte.
¿Y qué tal aquellos que estudian fotografía
por una fuerte motivación artística? Tal vez
quieran ser un Man Ray o una Tina Modotti, un Larry Clark o
incluso un Dennis Hopper, y tienen miles de rollos para intentarlo
y conseguirlo.
No pueden faltar los que se dieron
cuenta que les venía
como un dote natural y se convirtieron en fotógrafos
de skateboarding y otros deportes extremos, de revistas de
moda o de conciertos multitudinarios, de periódicos
políticos o de páginas de sociales. Pueden ser
tan pragmáticos como conceptuales y tal vez algunos
sueñan con ser el nuevo Robert Capa, Alberto Korda,
o David LaChapelle.
Los que estudian comunicación ven en la fotografía
un complemento y otros simplemente toman fotos porque la cámara... la
cámara ya estaba ahí, en la casa.
De vuelta a sus ojos. Ahora saque el celular y tome una foto.
ésta y otras que no mencionamos: son todas fotos que
cuentan algo, sea íntimo, comercial, artístico,
noticioso...
Kink tiene fotos. Muchas. Y textos
que cuentan cosas, que hablan sobre un importante músico
tico que acaba de morir, sobre una bailarina llena de planes;
que les regala un original juguete de papel o un espacio
para poner tus propias palabras; que revive la memoria de
un concierto o un viaje en el tren.
Tomen por ejemplo la foto de esta página. Pueden sentir
o pensar lo que quieran por ella; a fin de cuentas, es una foto
que ahora es tuya. Ahora, ¡agarra una cámara y al
ataque! |